El sesgo del PLE
Estamos rodeados de publicidad todo el día. En Instagram, en YouTube, en Spotify… siempre hay algo intentando llamar nuestra atención. Y casi sin darnos cuenta, muchas veces terminamos viendo, comprando o incluso pensando lo que otros han decidido mostrarnos primero.
Ahora bien, ¿qué tiene que ver esto con el PLE (Entorno Personal de Aprendizaje)? Más de lo que parece.
El PLE es, básicamente, la forma en la que cada uno organiza su aprendizaje: a quién sigue, qué cuentas consulta, qué vídeos ve, qué webs utiliza para estudiar o informarse. Es el conjunto de herramientas y personas que influyen en lo que aprendemos. ¿lo elegimos nosotros o los algoritmos nos manipulan?...
Igual que la publicidad intenta vendernos productos, internet “nos vende” información constantemente. Si solo vemos contenido rápido, superficial o poco fiable, nuestro aprendizaje será así. En cambio, si seguimos a profesionales, buscamos fuentes serias y contrastamos lo que leemos, estamos construyendo un PLE mucho más sólido. Es como decidir qué anuncios dejamos entrar en nuestra cabeza.
Un buen PLE no significa tener mil aplicaciones descargadas, sino saber elegir. Preguntarnos: ¿esta información es fiable?, ¿me aporta algo?, ¿me acerca a mis objetivos? Tener pensamiento crítico es como tener un filtro anti-publicidad, pero aplicado al aprendizaje.
Al final, el PLE va de tomar el control. Dejar de ser consumidores pasivos de contenido y convertirnos en protagonistas de lo que aprendemos. Porque en un mundo lleno de mensajes que compiten por nuestra atención, aprender a elegir bien qué escuchar ya es, en sí mismo, una forma de ser más libres.
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